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Atención! Este tejido no es natural:Formas de violencia en relación al ciclo menstrual

  • 2 mar 2022
  • 4 min de lectura

"La violencia simbólica es esa violencia que arranca sumisiones

que ni siquiera se perciben como tales apoyándose en unas «ex- pectativas colectivas», en unas creencias socialmente inculcadas." (Bourdieu, 1999)


La noción de salud menstrual que hemos abordado, tiene en cuenta la importancia de un entorno respetuoso para la salud y menciona que las participaciones de las personas menstruantes deberían ser “libres de exclusión, restricción, discriminación, coerción y/o violencia relacionadas con la menstruación”.


Consideramos ahora importante poner la lupa en distintas formas de “violencia relacionadas con la menstruación”.


Las formas de violencia pueden ser múltiples y diversas. Hemos puesto énfasis en aquellas formas que se basan en el poder simbólico, que no emplean la violencia física, sino la simbólica (Bourdieu).


Estas formas de violencia son posibles gracias a la imposición de una visión legítima del mundo, así como de los medios para comprender y adaptarse al mundo social mediante un “sentido común”, disfrazando el poder económico y político, contribuyendo así a la reproducción intergeneracional de acuerdos sociales desigualitarios.


Entonces estas formas de violencia pueden estar estructuradas como un tejido, socialmente sostenido, pero naturalizadas.


Estas fueron las formas de violencia señaladas por medio de una encuesta en nuestra comunidad digital de Instagram:


- Que me duela menstruar y me digan que es normal

- La medicalización en relación a las fases premenstrual y menstrual

- El flujo menstrual señalado como algo sucio y con mal olor

- No tener espacios para hablar sobre el ciclo menstrual

- No tener recursos para la gestión menstrual

- No tener permiso para ir al baño

- La promoción de retener la humedad entre plásticos

- El diseño textil que no respeta los diversos cuerpos

- “Que pretendan que no se note, hay que hacer como si nada, seguir cumpliendo y, obvio, vernos lidas” (colaboración de la interacción en la comunidad de indagación)

- Los arquetipos identitarios de mujeres en relación a las fases

- El ciclo menstrual limitado a la posibilidad de embarazo

- “Estás menstruando” como etiqueta de mis emociones

- Que no pueda elegir quedarme a descansar si lo necesito

- Que me digan que no puedo ir a algún lugar porque estoy menstruando

- El diseño de los baños fuera de casa no ayuda a la higiene durante la menstruación

- La postura incómoda en el lugar de trabajo sostenida durante horas

- Que todo esto siga siendo tabú


Estos hilos pueden tejerse de múltiples formas en la vida de cada persona. Sin embargo podemos ver algunas posibles relaciones…


Si no tenemos espacios donde hablar sobre el ciclo menstrual, pero sí circulan nociones del ciclo a través de la publicidades de medicamentos, de toallitas plásticas, o nos hablan de unos arquetipos, se habilita a que otros construyan “ese mundo” para ejercer su poder. Sin espacio quedan entonces las preguntas que nos conducen a indagar el conocimiento que necesitamos. Dejamos de crear desde nuestras propias vivencias cíclicas contribuyendo a nuestra salud.


Si no tenemos espacios donde hablar sobre el ciclo menstrual, no podemos esperar que haya consideración social para resolver lo que necesitamos cuando estamos menstruando (descansar más, baños adecuados, productos saludables para la gestión menstrual, etc.). Estarán estas necesidades silenciadas por parte de las personas menstruantes, a beneficio de los poderes que han creado ese mundo en relación al ciclo menstrual, alejándonos así de la creación para el cuidado de nuestra salud.


Voy a ser más precisa con unos ejemplos:


La publicidad muestra que ante el dolor menstrual puedes consumir un comprimido y si del dolor menstrual no se habla, no se cuestiona y es lo único que recibo, es probable que ante el dolor menstrual consuma un comprimido de forma crónica. Sin solucionar realmente el problema que causa el dolor y sumando los efectos adversos que este consumo prolongado, cada mes, pueda producir en mi cuerpo.


La publicidad muestra que la toallita puede retener todo el día mi flujo menstrual abundante, hablando de unas tecnologías de absorción, cuando en realidad ese flujo quedará retenido entre plásticos, favoreciendo así el crecimiento microbiano y afectando mi salud íntima. ¿Ir al baño fuera de casa para cambiarme? A quién le puede importar si se asume como normal que podemos pasar todo un día con un impermeable.


Se acerca el Día Internacional de la Mujer y para nosotras es importante que estas formas de violencia hacia las personas menstruantes sean inscriptas como violencia de género.


Se entiende por violencia basada en género hacia las mujeres toda conducta, acción u omisión, en el ámbito público o el privado que, sustentada en una relación desigual de poder en base al género, tenga como objeto o resultado menoscabar o anular el reconocimiento, goce o ejercicio de los derechos humanos o las libertades fundamentales de las mujeres. (Ley 19.580)


Cabe señalar que también se emplea este término para describir la violencia dirigida contra las poblaciones LGBTQI+, al referirse a la violencia relacionada con las normas de masculinidad/feminidad o a las normas de género, por lo que nos referimos a personas menstruantes.


Esperamos que los espacios de diálogo en relación al ciclo menstrual puedan ser tenidos en cuenta, necesitamos crear caminos saludables para nuestro cuidado y este tejido también es social.


Si necesitas facilitar el diálogo en relación al ciclo menstrual con niñas, niños y adolescentes, contáctanos. Esperamos extender nuestro compromiso social con la temática.


Lala Keuylian


 
 
 

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