top of page

Del flujo menstrual al Flow Menstrual

  • 25 mar 2022
  • 4 min de lectura

Hola, estuve mirando la página. Me interesa la bombacha, yo bailo y entreno mucho, la copita me queda incómoda. Me gustaría probarla. ¿Está hecha para esto también?

Lucía Facio_20/12/2021


Así fue como Lucía trajo la danza a nuestra comunidad digital y este desafío para nuestras bombachas receptoras menstruales, que recién habían sido lanzadas a la venta.


Gracias al trabajo que Lucía hace por la danza, el 5 y 6 de marzo conocí el abordaje del Flow Force en unos encuentros organizados por ella, a cargo de la artista argentina Flor Buzzo.


Casualmente ese día Lucía estaba menstruando y si bien ella ya había probado la bombacha receptora, esta vez viviría la experiencia de verla bailar usando la bombacha. Esto fue muy emocionante y pude ver mucho más allá de la función de un absorbente del flujo menstrual…


Los encuentros consistían en una investigación sobre la potencia de la sensibilidad y la naturaleza de las fuerzas en el viaje del movimiento, la improvisación y la acrodanza, en palabras de Flor:


La vida es movimiento, para el cuerpo aprender a vivir fue siempre aprender a adaptarse a los cambios, a relacionarse para bailar con... así a través de millones de años, las especies que evolucionaron fueron las que aprendieron a estar disponibles a adaptarse a los cambios de la vida. El cuerpo desarrolló a través de miles de años su propia inteligencia de adaptación a través del movimiento, danzó flexiblemente entre su integridad y el cambio... aprender a adaptarse y evolucionar fue aprender a relacionarse. La herramienta que desarrollaron los cuerpos para relacionarse fue evolucionar su sensibilidad, complejizando y profundizando esta en una doble dirección a la vez, con su medio y con sí mismo en simultáneo.


En la evolución de los cuerpos, evolucionar esta sensibilidad para sentirse, lo hizo evolucionar en su manera de relacionarse con el entorno, y los cambios y la complejidad de relacionarse con el entorno lo ayudó a evolucionar su sensibilidad para sentirse.


Así en la evolución de la adaptación, la fuerza que incluyó su fragilidad siempre pudo sobrevivir más frente a los cambios...porque abrir esa sensibilidad también lo conectó a su integridad.


Nos interesa estudiar esa adaptación inteligente: la eficiencia del cuerpo para relacionarse y fluir integrando el cambio.


Entrenamos e investigamos nuestra adaptabilidad al movimiento... nuestra disponibilidad para relacionarnos,…con el piso, con los huesos, con la gravedad, con el líquido, con la energía y con las fuerzas que atraviesan el movimiento del cuerpo. Trabajamos en integrar y conectar todas nuestras partes, estando abierto a la posibilidad de que todas estas se muevan y se dejen mover en función de adaptar el cuerpo al cambio.


Todo esto nos lleva a poner la curiosidad en investigar acerca de la dinámica en la adaptación, y a la necesidad de PERMITIR e INTEGRAR los OPUESTOS...y a estar disponible y flexible en dejarse mover entre uno y el otro... en función de adaptarse al presente.


Estudiamos cómo abrir la sensibilidad para permitir e integrar los opuestos y observar cómo en ese balanceo nace la potencia dinámica.


Así, trabajamos el movimiento integrando la energía Yin y Yang, la independencia y la conexión, la voluntad y la entrega, el vaciar y el llenar, el control y el no control, el saber y el no saber, etc. Observamos cómo: al integrar los opuestos, estos generan potencia en el movimiento.

Integrar para bailar con... EL MOVIMIENTO COMO RELACIÓN. No solo movemos, sino que nos dejamos mover por...como en toda relación. La potencia nace de la fluidez entre mover y ser movido...


La inteligencia del movimiento escondida en tu cuerpo… escucharla es potenciarla… abriendo puertas, conectando canales para mover y dejarnos mover por las leyes de la dinámica que mueven tus huesos, tus líquidos, tus instintos... y convivir con ellas… y bailar con ellas...


Volver a despertar la inteligencia animal del cuerpo...habitarlo… y confiar en él.


Esta investigación desde el cuerpo y el movimiento me interesó para nuestro abordaje de salud menstrual, y fue una sorpresa para mí porque no sabía que además vería a Lucía moverse así con la bombacha receptora.


Desde entonces he sentido y pensado cómo sería el “flow menstrual”, más allá de la noción tradicional del flujo menstrual, incorporando este otro flow (del inglés: flujo).


Considero que concebir esta noción, no es sin la recreación desde cada cuerpo y experiencia, desde las posibilidades que nuestro cuerpo nos brinda para investigarnos a partir de nuestra sensibilidad.


Sin embargo, podemos delinear algo con palabras y acercarnos así a transmitir la posibilidad del flow menstrual, con la intención de impulsar esta creación.


La vida es movimiento cíclico. El ciclo menstrual es todo un espacio cuerpo-entorno de relaciones de conexión con la vida y su ciclicidad.


Si bien nuestros cuerpos han evolucionado en relación a este ciclo, esto ha sido un tabú y hasta el día de hoy a nuestras sociedades les cuesta darles su espacio simbólico y físico. En otras notas de este blog abordamos este asunto…


Ahora, considerando que “la herramienta que desarrollaron los cuerpos para relacionarse fue evolucionar su sensibilidad, complejizando y profundizando esta en una doble dirección a la vez, con su medio y con el cuerpo en simultáneo” podemos preguntarnos: ¿cómo conectar con esa sensibilidad, desarrollarla, complejizando y profundizando nuestra naturaleza cíclica en relación al cuerpo y su entorno?


Este “flow” menstrual es cercano al flujo menstrual: no lo controlamos pero nos puede mover si conectamos con nuestra sensibilidad.


Nuestro ciclo menstrual empieza con el primer día de flujo menstrual. Este flujo puede variar según nuestras vivencias y estados de salud, esta información que podemos obtener al recibirlo es visual pero no solamente. Ante la menstruación podemos también sentir dolor, malestar y cansancio, así como tener necesidades específicas…


Si nuestra sensibilidad está despierta recibiremos ese flujo menstrual para movernos en la vida teniendo en cuenta nuestro cuidado, buscando-creando hábitos nuevos, redes de apoyo, nuevos entornos, etc.


En cambio si no hay un movimiento desde la sensibilidad, si callamos lo que sentimos o lo aguantamos, si no dejamos que ese flujo nos mueva… sin ese flow menstrual, nuestra naturaleza cíclica será ignorada en detrimento de nuestra salud y nuestro entorno.


Integrar el ciclo menstrual para movernos por nuestra salud, en esta propuesta de “el movimiento como relación”: no solo movemos, sino que nos dejamos mover por...como en toda relación. Como dicen del flow force “la potencia nace de la fluidez entre mover y ser movido...” En este caso por nuestra naturaleza cíclica.


Creamos esta noción porque deseamos contribuir con los movimientos que favorecen la escucha de nuestra sensibilidad para desarrollarla, potenciando así el flow que nos mueve y que el cuidado de nuestra salud necesita.


 
 
 

Comentarios


bottom of page